Gobierno de Estados Unidos: volatilidad del mercado energético e impactos económicos
He aquí un análisis de la volatilidad del mercado energético y el nuevo gobierno de Donald Trump
Con Trump actualmente en el cargo, los mercados energéticos mundiales ya están sintiendo el impacto de sus políticas, anticipando posibles cambios que podrían aumentar la volatilidad.
El anterior mandato de Trump hizo hincapié en la desregulación, la independencia energética y las negociaciones comerciales agresivas. Si bien su objetivo es bajar los precios de la energía, las realidades geopolíticas y económicas pueden conducir a resultados contradictorios. Este artículo analiza tres factores clave que determinarán los precios de la energía y la economía en 2025 y más allá.
Factores geopolíticos y seguridad energética
La estrategia energética “America First” de Trump probablemente tendrá un impacto en el comercio mundial y las relaciones diplomáticas, en particular con las principales naciones productoras y consumidoras de petróleo:
- Rusia y Ucrania: Desde el inicio de la guerra de Ucrania, Rusia se ha enfrentado a sanciones que han perturbado considerablemente su sector energético. En 2023, las exportaciones rusas de petróleo disminuyeron un 6,5%, redirigiéndose más del 90% de las ventas a China e India. El G7 y la UE impusieron un tope de precios de 60 dólares por barril para limitar los ingresos rusos. Si Trump levanta estas sanciones, el petróleo ruso podría volver a entrar en los mercados occidentales, aumentando la oferta mundial, pero solo marginalmente. Sin embargo, una Rusia libre de sanciones también podría vender su crudo a precio pleno, lo que podría impulsar al alza los precios mundiales del petróleo.
- Oriente Medio: Trump ha mantenido históricamente estrechos lazos con Arabia Saudí al tiempo que aboga por una postura de línea dura respecto a Irán. Su administración se retiró previamente del acuerdo nuclear iraní, reinstaurando sanciones que redujeron la producción de petróleo de Irán de 3,8 millones de barriles por día (bpd) en 2018 a 1,93 millones de bpd en 2020. A principios de 2025, la producción ha repuntado a 3,28 millones de bpd, con China como principal comprador. Si Trump reinstaura sanciones estrictas, esto podría eliminar un volumen significativo de la oferta mundial, lo que provocaría subidas de precios.
- América Latina: El sector petrolero de Venezuela sigue limitado por las sanciones de Estados Unidos. Mientras que la administración Biden relajó algunas restricciones en 2023, los asesores de política exterior de Trump abogan por renovar la presión económica. Si Trump restablece la totalidad de las sanciones, las exportaciones de Venezuela –estimadas en 850.000 bpd- podrían reducirse aún más, estrechando la oferta mundial.
Producción nacional de petróleo y gas: Perspectivas de crecimiento limitadas
Aunque Trump ha promovido históricamente la producción nacional de energía, las realidades del mercado post-pandémico sugieren un alza limitada:
- Tendencias del recuento de plataformas: En enero de 2020, EE.UU. contaba con 796 plataformas activas, pero esta cifra se desplomó a 251 a mediados de 2020 debido a las perturbaciones de la COVID-19. Aunque se produjo una recuperación parcial, alcanzando las 584 plataformas a principios de 2025, esta cifra sigue estando significativamente por debajo de los niveles anteriores a la pandemia, lo que refleja la cautela del sector.
- Consolidación del sector: Las empresas han pasado de centrarse en la expansión a centrarse en la rentabilidad, lo que ha dado lugar a importantes fusiones. Entre las más recientes figuran la adquisición de Double Eagle por 4.080 millones de dólares por Diamondback Energy y la compra de Hess por 53.000 millones de dólares por Chevron. Estos movimientos indican una preferencia por la eficiencia frente a la exploración de alto riesgo.
- Preocupación por las inversiones a largo plazo: Las empresas de extracción y explotación se muestran reticentes a invertir en nuevos proyectos que podrían no ser rentables antes del próximo cambio normativo. El sector mantiene la cautela y da prioridad a la disciplina financiera frente a la expansión agresiva de las perforaciones.
Implicaciones comerciales y arancelarias para los mercados energéticos
Las anteriores políticas arancelarias de Trump perturbaron el comercio mundial, y una renovada guerra comercial podría complicar aún más los flujos energéticos:
- Canadá y México: En 2023, Estados Unidos importó 6,5 millones de bpd de crudo, con Canadá suministrando casi el 60% y México contribuyendo con alrededor del 10%. Cualquier ajuste arancelario en el marco del USMCA podría afectar a las operaciones de refino, especialmente en el Medio Oeste, que depende en gran medida del crudo canadiense.
- China: En 2024, China importó 11,1 millones de bpd de petróleo crudo, de los que 555.000 bpd procedían de EE.UU. Además, China importó 77 millones de toneladas de GNL, de las que 1,6 millones procedían de EE.UU. Además, China importó 77 millones de toneladas de GNL, con 1,6 millones de toneladas procedentes de EE.UU. Si los aranceles se intensifican, China podría reducir su dependencia de las exportaciones de energía de EE.UU., reorientando sus compras hacia proveedores de Oriente Medio y Rusia. Una renovada guerra comercial podría aumentar las presiones inflacionistas en EE.UU. e interrumpir los flujos comerciales de energía, elevando los costes para los consumidores.
- Unión Europea y América Latina: La escalada arancelaria podría perturbar las exportaciones de biocombustibles, petróleo crudo y gas natural licuado. Brasil y Argentina, proveedores clave de etanol y gas natural, podrían buscar compradores alternativos si los aranceles se vuelven demasiado restrictivos. La UE, gran consumidora de productos petrolíferos refinados y GNL estadounidenses, también podría imponer contramedidas. Si se introducen aranceles de represalia, los productores de energía estadounidenses podrían enfrentarse a una reducción del acceso al mercado y a un aumento de los costes de producción, lo que provocaría una mayor volatilidad de los precios.
Navegar por la incertidumbre del mercado
Se espera que una segunda administración Trump introduzca volatilidad en los mercados energéticos mundiales a través de la desregulación, los cambios en la política exterior y las disputas comerciales. Si bien el levantamiento de las sanciones a Rusia podría aumentar la oferta de petróleo y bajar los precios, las posturas agresivas sobre Irán y Venezuela podrían contrarrestar este efecto.
A nivel nacional, a pesar del impulso de Trump para aumentar la producción, la consolidación de la industria y las estrategias de inversión cautelosas limitan el rápido crecimiento. Mientras tanto, la renovación de los aranceles sobre Canadá, México, China y América Latina podría perturbar el comercio de la energía, provocando mayores costes y realineamientos del mercado.